viernes, 15 de mayo de 2009

Tratando de aclarar lo inaclarable...

Quizás mi blog esté confundiéndolos un poco al hablar de una y otra persona a veces hasta simultáneamente, pero no se preocupen que ustedes no son los únicos que se vuelven locos, ¡imagínense como me siento yo!
Les cuento acerca de un gran defecto que tengo: soy una persona sumemente obsesiva y al mismo tiempo perfeccionista y esta catastrófica combinación es la que cada día me causa dolores de cabeza y ganas de dejar que todo salga como venga, pero no puedo, va contra mi naturaleza.
Me he (mal) acostumbrado a obsesionarme con las personas, tener amores platónicos que según yo me gustan y moriría por estar con ellos, pero una vez los conozco y se muestran interesados por mí, adivinen qué, es raro pero empiezo a identificar misteriosamente todos los defectos que incluso ellos mismos desconocen y no quiero saber más de esa obsesión. Luego aparace otra persona y se da lo mismo y lo mismo una y otra vez. Si sigo así estoy condenada a la soledad permanente.
Con esta explicación, espero que ahora comprendan que quizás publique dos o tres notas sobre una persona y de pronto no sepan más de él y ya les esté hablando de otro, por eso, voy a tratar de nombrar a mis obsesiones con respectivos nombres que tengan algo que ver con ellos. Empecemos: mi ex, que es el dueño de las etiquetas de amor inconcluso será llamado GORDO (como solía decirle) y así sucesivamente iré nombrando a cada uno con el objetivo de confundirlos lo menos posible.

No hay comentarios: