sábado, 23 de mayo de 2009

Lloré, lo acepto: ¡TODA LA TARDE DE SÁBADO!


Lloré, lo acepto: ¡TODA LA TARDE DE SÁBADO!, pero no lloré por él, lloré por cómo él hizo que me sienta, porque confié en su ficticia sinceridad, porque estaba dispuesta a darme una oportunidad de ser feliz de nuevo al lado de alguien, porque con sus actos hizo que mi autoestima se fuera hasta el piso...No lloré por él, lloré por mí, por lo estúpida que me siento.

Cuando al fin logré dejar de lado mis desconfianzas, mis inseguridades y los recuerdos de mi amor inconcluso y le entregué al maldito bipolar mi corazón abierto y expuesto a las ilusiones que él pueda crear, perdí...sí, una vez más, el amor me hizo sufrir.
Creo que quizás el error fue crear tanta fantasía en mi corazón y dar más importancia a los sentimientos que a la razón. Había algo que no cuadraba, pero no quise hacer caso.
Creí que esta vez las cosas serían diferentes, que había encontrado a esa persona que tenía las cualidades como para merecer mi amor, pero ahora entre lágrimas y suspiros me doy cuenta que el amor es sinónimo de ceguera, porque el corazón oculta lo malo, no veía nada malo en él...y pregúntenme ahora, já!
No entiendo qué sucedió, si yo suelo ser tan precavida, pero esta vez algo falló: justo me llegué a obsesionar con la persona menos adecuada, con alguien que ya estaba obsesionado por otra.
Y no me queda más que hacerme a un lado, ya estoy demasiado lastimada y nadie más va a jugar con mi dignidad como lo ha hecho él, y nadie más tendrá el 100% de mi confianza de nuevo y nadie más será alguien más que me enamore tan rápido.
Quisiera que por un segundo sintiera lo que siento, la humillación de que alguien trate de justificar sus actos por los supuestos efectos del alcohol o tal vez por su falta de valor, ¡eso no es de hombres! o más bien sí lo es, porque todos son iguales, y lo repito: TODOS.
Eso es todo lo que puedo expresar, mis lágrimas se mezclan con los colores de la pantalla creando una combinación casi cegadora, pero al menos pude, de alguna manera, desahogarme...

Imagen: http://spb.fotologs.net/photo/59/59/120/vipboy89/1194878903_f.jpg

viernes, 15 de mayo de 2009

Presentándoles mi lado BIPOLAR...(jaja)


¡Tengo una nueva obsesión!...
A partir de ahora lo voy a llamar BIPOLAR, no porque realmente lo sea, sino porque tiene unos cambios de estado de ánimo repentinos que me hacen reír demasiado (todo es bueno cuando a uno le gusta alguien no?).
Lo conocí como parte de mi rutina diaria de jugar UNO en la cafetería de la universidad. Al comienzo fue un simple contrincante más, luego pasó a convertirse en un contrincante indispensable porque nos hacía reír a todos y ahora debo decir que es mi obsesión.
Lo bueno del caso, es que las cosas van de maravilla, paso todas las mañanas con él charlando y entre coqueteos y más coqueteos las miradas empiezan a demostrar algo más que simple amistad.
Hoy estuve con él, me encanta la ternura con la que mira y me habla despacio mientras todo al rededor gritan hablando de mil y una cosa,y yo sólo lo escucho a él, no existe nadie más.
Hasta ahora muchos defectos no le he encontrado (por suerte!), apenas los tradicionales de la especie masculina: todo lo que dice, cómo me mira, cómo me trata, cómo se acerca a mí, como se sienta a mi lado, ¡me encanta!.

Mañana voy a estar con él de nuevo TODO EL DÍA, así que espero tener buenas noticias...deséenme suerte, porque ya me cansé de no tenerla...

Tratando de aclarar lo inaclarable...

Quizás mi blog esté confundiéndolos un poco al hablar de una y otra persona a veces hasta simultáneamente, pero no se preocupen que ustedes no son los únicos que se vuelven locos, ¡imagínense como me siento yo!
Les cuento acerca de un gran defecto que tengo: soy una persona sumemente obsesiva y al mismo tiempo perfeccionista y esta catastrófica combinación es la que cada día me causa dolores de cabeza y ganas de dejar que todo salga como venga, pero no puedo, va contra mi naturaleza.
Me he (mal) acostumbrado a obsesionarme con las personas, tener amores platónicos que según yo me gustan y moriría por estar con ellos, pero una vez los conozco y se muestran interesados por mí, adivinen qué, es raro pero empiezo a identificar misteriosamente todos los defectos que incluso ellos mismos desconocen y no quiero saber más de esa obsesión. Luego aparace otra persona y se da lo mismo y lo mismo una y otra vez. Si sigo así estoy condenada a la soledad permanente.
Con esta explicación, espero que ahora comprendan que quizás publique dos o tres notas sobre una persona y de pronto no sepan más de él y ya les esté hablando de otro, por eso, voy a tratar de nombrar a mis obsesiones con respectivos nombres que tengan algo que ver con ellos. Empecemos: mi ex, que es el dueño de las etiquetas de amor inconcluso será llamado GORDO (como solía decirle) y así sucesivamente iré nombrando a cada uno con el objetivo de confundirlos lo menos posible.

martes, 5 de mayo de 2009

El piso permaneció quieto...


Ayer me dijiste que me amabas...y el piso permaneció quieto.
Ayer estuve recordando los momentos vividos junto a vos, y el piso permaneció quieto.
Ayer escuché tu voz en el teléfono después de mucho tiempo...y el piso permaneció quieto.
Ayer me dijiste que me extrañabas...y el piso permaneció quieto.
Ayer me diste señales de que deberíamos darnos otra oportunidad...y el piso permaneció quieto.
Ayer te descubrí varias veces mirándome mientras yo charlaba con mis amigas...y el piso permaneció quieto.
Ayer me dijiste muchas cosas que antes podrían haberme herido, pero adivina qué...el piso permaneció quieto.

Lo siento amor, pero debo informarte que tu tiempo ya pasó...YA NO ME MUEVES EL PISO.