martes, 7 de abril de 2009

Y llegó Andrés una vez más!!


Antes de comenzar, debo aclarar que me pongo en el lugar de los hombres que se llaman Andrés porque son comparados con algo realmente feo: dolores, granos, sangre (no nos hagamos los asquerosos), mal humor y faldas manchadas...jaja me pareció gracioso. Son comparados con la menstruación femenina sólo porque su nombre rima (según alguien) en la frase de "Andrés, el que te viene cada mes"...Sugerencia, sugerencia: cámbiense de nombre já! a pesar de que me gusta.

El punto al que pretendo llegar es que sí, me bajó ayer y se imaginarán mi estado de ánimo, no quería acercarse a mí ni siquiera mi propia madre...IN-SO-POR-TA-BLE.
Quizás los hombres no sepan de qué se trata esto (para su buena suerte) pues en los libros de biología se habla sólo del desprendimiento del óvulo de las tromplas de Falopio y de pronto.....glup, glup, glup, that's it.
Pero el proceso no comienza ni termina ahí, es largo, créanme, más largo de lo debido. Sufrimos dolores de bajo vientre, nos salen granos que delatan nuestra situación de emergencia femenina, nos hinchamos y aumentamos hasta dos kilos, estamos de mal humor, nos ponemos más sensibles y lloronas que de costumbre, se nos va el apetito o aumenta repentinamente, tenemos el doble de flojera que en los días "normales", exagermos todo, nos convertimos en seres bastante vulnerables, todo nos molesta y nos lastima y por si fuera poco hasta cuesta plata, las toallas higiénicas se han convertido en un negocio bastante rentable: como ocho toallitas al día, durante cinco días (mínimo), una vez al mes (normalmente)...creo que voy a dedicarme a eso!
En fin, hoy me daba flojera hasta saludar a la gente, dormí una siesta digna de estar entre los récords mundiales y ayer me peleé con un amigo que por cierto juraría que el también estaba con su periodo si no fuera hombre, porque estaba igual o peor de insoportable...
Así que MUJERES! tratemos de que estos cambios hormonales influyan lo menos posible en nosotros, hagámosle frente a la situación, tómense un PONSTAN y voilà! adiós dolores...
y HOMBRES! aporten con un poquitito de la poca comprensión que Dios les regaló y tarán! quizás pueda haber un final feliz, y tras los cinco días de desangrado todo pueda volver a su normalidad.

Pero bueno, mejor dejo de quejarme porque me bajó, ya que hay muchas mujeres para las que la menstruación es una bendición que anuncia un no embarazo...

1 comentario:

Natalia dijo...

Me mató el "lado amable" de la menstruación que decis al final... pero es verdad. Mirá yo no me di cuenta en todo el día que estuve con vos así que tranquila jajaja..

Bien che que actualicés más seguido =)

Beso!